Más de 140 agentes de pastoral participan en el Encuentro Nacional en Casa Lago, Estado de México
Cuautitlan Izcalli, Estado de México, 20 de mayo de 2026 (Red Católica).-El segundo día del II Encuentro Nacional de Pastoral, que se desarrolla en Casa Lago, del 19 al 21 de mayo, en Cuautitlán Izcalli, inició con la celebración eucarística presidida por Mons. Roberto Yenny García, obispo de Ciudad Valles y primer vocal de la CEM, quien durante la homilía invitó a los agentes de pastoral a redescubrir el sentido profundo de su servicio desde la escucha, la comunión y el acompañamiento cercano al pueblo de Dios.
En este encuentro participan representantes, obispos, sacerdotes y laicos, de 87 arquidiócesis y diócesis del país, entre ellos 102 vicarios de pastoral y colaboradores de las vicarías, así como 38 secretarios de comisiones y dimensiones episcopales, quienes reflexionan sobre los desafíos pastorales y las prioridades evangelizadoras de la Iglesia en México.
A partir de los textos litúrgicos del día, Mons. Yenny subrayó que la misión pastoral no puede reducirse únicamente a planes, actividades o estructuras, sino que debe sostenerse en la caridad pastoral, la cercanía y la capacidad de escuchar auténticamente a las personas.
“La Iglesia no se sostiene por la cantidad de cosas que hacemos”
Recordando el testimonio de San Pablo, Mons. Roberto Yenny señaló que el verdadero pastor es aquel que se desgasta por el Evangelio y por el cuidado del rebaño, no buscando beneficios personales, sino entregándose con humildad y fidelidad a la misión encomendada por Dios.
El obispo advirtió que muchas veces la Iglesia puede caer en el riesgo de centrarse demasiado en la organización y en los resultados inmediatos, olvidando que lo esencial es acompañar el camino de fe de las personas.
“La Iglesia no se sostiene por la cantidad de cosas que hacemos, sino por lo que logramos provocar en el corazón de las personas en su camino hacia la salvación”, expresó durante la homilía.
La escucha auténtica también es vocacional
Mons. Yenny insistió en la necesidad de recuperar el valor de la escucha dentro de las comunidades eclesiales, especialmente entre obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, reconociendo que el Espíritu Santo también se manifiesta a través de la experiencia y la voz de los demás.
Explicó que una escucha auténtica no solo ayuda al discernimiento pastoral, sino que también abre el corazón de las personas para descubrir su vocación y misión dentro de la Iglesia.
“Quien se siente escuchado está más dispuesto a entrar en diálogo y a descubrir el camino al que Dios lo llama”, afirmó.
Una cultura vocacional nace en ambientes de comunión
Durante la reflexión, el primer vocal de la CEM destacó que no puede existir una verdadera cultura vocacional donde predominan las divisiones, competencias o protagonismos.
Por el contrario, señaló que las vocaciones nacen en ambientes donde se vive la comunión, el testimonio y la fraternidad, permitiendo que sacerdotes, religiosas, familias y laicos comprometidos puedan responder con alegría al llamado de Dios.
Asimismo, explicó que una pastoral verdaderamente vocacional no se pregunta primero quién ayudará a realizar las tareas, sino qué sueña Dios para cada persona y cómo acompañar ese proceso.
Acompañar procesos con paciencia y confianza en Dios
El obispo de Ciudad Valles también invitó a los participantes a comprender que los procesos pastorales requieren paciencia, cercanía y confianza en la acción de Dios, evitando la presión de buscar resultados rápidos e inmediatos.
Inspirado en las parábolas evangélicas, recordó que el crecimiento espiritual pertenece finalmente al Señor y que los agentes de pastoral están llamados principalmente a sembrar, cuidar y acompañar.
Finalmente, Mons. Roberto Yenny García pidió que este Encuentro Nacional de Pastoral ayude a formar “servidores que escuchan, pastores que acompañan procesos y comunidades que generan vocaciones desde la comunión y el testimonio”, confiando siempre en la fuerza del Espíritu Santo que sostiene la misión de la Iglesia.
