Redacción CEPCOM
Guadalajara, Jal., 30 de enero de 2025.— Informarse con rigor y responsabilidad es hoy un acto de libertad y una condición indispensable para que la sociedad pueda tomar decisiones conscientes, afirmó Daniel Murillo Licea, comunicólogo y doctor en Ciencias Sociales, durante su participación en el foro del Diálogo Nacional por la Paz, realizado en el ITESO, en Guadalajara, Jalisco.
En su intervención, Murillo Licea subrayó que el acceso a información veraz y contextualizada no solo fortalece la vida democrática, sino que se convierte en una forma de poder ciudadano frente a contextos de violencia, autoritarismo y desinformación.
Informarse bien para decidir en libertad
El académico señaló que informarse es una condición básica para ejercer la libertad, pues permite a las personas decidir sobre su vida, su comunidad y su país. Sin embargo, advirtió que en México se vive un fenómeno preocupante de censura y autocensura que limita seriamente el ejercicio del periodismo.
“Estamos regresando a tiempos que creíamos superados, donde el autoritarismo presiona, condiciona y limita al periodismo mediante el dinero, el acoso digital y la presión política”, afirmó. Estas prácticas, explicó, han provocado que el periodismo libre dé pasos atrás, reduciendo los elementos con los que la sociedad puede tomar decisiones informadas.
Censura, autocensura y condiciones estructurales del periodismo
Murillo Licea hizo una distinción clara entre la autocensura y la autoprotección. Señaló que la decisión de no informar sobre hechos violentos en determinadas comunidades, por razones de seguridad, no debe entenderse como autocensura, sino como una forma legítima de protección personal y colectiva.
No obstante, alertó sobre un tipo de autocensura estructural que surge cuando los dueños de los medios, directivos o periodistas mantienen vínculos económicos y de negocios con el poder político. “Cuando el propietario de un medio tiene intereses ajenos al periodismo y relaciones con el gobierno, su libertad editorial queda seriamente comprometida”, sostuvo.
El reto de no reproducir la violencia ni revictimizar
El ponente reconoció que el periodismo mexicano ha caído, en muchos casos, en la reproducción de la violencia y el sensacionalismo, priorizando la atracción de audiencias sobre la construcción de una cultura de paz. “Hemos sido incapaces, muchas veces, de contar las historias de las víctimas con dignidad, de exigir cuentas a la autoridad y de explicar por qué suceden las cosas”, expresó con autocrítica.
Añadió que reproducir de manera acrítica el discurso oficial o revictimizar a quienes han sufrido la violencia es una práctica que debe erradicarse, y que ello exige formación, reflexión ética y diálogo constante con los medios.
Un trabajo pendiente entre periodismo y construcción de paz
Finalmente, Daniel Murillo Licea afirmó que el Diálogo Nacional por la Paz tiene un trabajo pendiente con el periodismo y los medios de comunicación. Llamó a no esperar pasivamente a que el sistema mediático cambie por sí solo, sino a acercarse a periodistas y medios para dialogar, explicar, exigir y construir juntos un periodismo que no solo registre el horror, sino que contribuya activamente a la paz.
“El periodismo es clave para construir un país distinto, un país en paz. Esa tarea nos corresponde a todos: como público, como actores sociales y como participantes de este diálogo”, concluyó.
