Redacción CEPCOM

Cuautitlán Izcalli, Estado de México. 7 de enero de 2026.— En el marco del Encuentro Nacional de Pastoral que reúne a vicarios episcopales de pastoral de las diócesis del país, así como a responsables de comisiones y dimensiones del Episcopado Mexicano, este miércoles se desarrolló una intensa jornada de reflexión, diálogo y trabajo comunitario centrada en la implementación del proceso sinodal en la Iglesia en México.

El amor, centro del servicio

Las actividades iniciaron desde temprana hora con la celebración de la Eucaristía con Laudes, presidida por Mons. Roberto Yenny García, primer vocal de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y coordinador de los Vicarios Episcopales de Pastoral, quien expresó en la homilía, que los discípulos, aun caminando con Jesús, no siempre lograban reconocer su presencia. En medio de la fatiga, la preocupación y la urgencia por “resolver”, su mirada quedó atrapada en la dificultad, como cuando navegaban contra el viento sin identificar a Jesús que se acercaba. La experiencia recordó que la rutina, el activismo y las expectativas excesivas pueden nublar la fe. El mensaje invitó a volver al amor como centro de la misión, a no vivir en “piloto automático” y a recuperar el sentido profundo del servicio, sostenido por la relación viva con Dios.

La Eucaristía marcó el tono espiritual de una jornada orientada a la escucha del Espíritu y al discernimiento comunitario.

Posteriormente, en el auditorio,  los participantes,  profundizaron en la Palabra de Dios a través de la Lectio Divina, guiada por el Pbro. José de Jesús Ortega Montes, secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal para Vocaciones y Ministerios, quien subrayó la importancia del discernimiento pastoral como clave para comunicar el Evangelio al pueblo de Dios en el contexto actual.

Proceso Sinodal

El eje central de la mañana estuvo dedicado a la reflexión sobre el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad. En este espacio, el Pbro. César Astorga Guerra, del Equipo Nacional de Promoción de la Sinodalidad, presentó el proceso sinodal vivido por la Iglesia y el esquema general del documento final, invitando a asumirlo como hoja de ruta para la vida pastoral de las diócesis y comisiones.

Al ritmo de la Sinodalidad

Más adelante, los asistentes trabajaron por grupos, organizados por provincias eclesiásticas y comisiones episcopales, para compartir experiencias concretas sobre cómo se ha asumido el proceso sinodal en sus realidades, identificando avances, resistencias y retos pendientes. Estas reflexiones fueron retomadas en una sesión plenaria que permitió visibilizar coincidencias y desafíos comunes.

La jornada continuó con espacios de diálogo abierto, una exposición sobre la espiritualidad sinodal y una reflexión histórica en torno a los 100 años de la resistencia cristera, ofreciendo una lectura creyente de la memoria y la misión de la Iglesia en México.

Experiencias de Sinodalidad

Por la tarde, se compartieron experiencias significativas -como el Jubileo de los Equipos Sinodales en Roma- y se presentó el subsidio para la implementación del proceso sinodal, elaborado por el Equipo Nacional de Promoción de la Sinodalidad, como una herramienta práctica para acompañar este camino en las Iglesias particulares.

Bajo la presencia de Jesús Eucaristía

El día concluyó con un momento de diálogo y escucha encabezado por el equipo nacional de la implementación de la Sinodalidad y el secretario general de la CEM, seguido del rezo de las Vísperas y una reunión de trabajo con los vicarios episcopales de pastoral, reafirmando el compromiso de caminar juntos, en comunión, participación y misión.

Esta jornada reafirma que la Sinodalidad no es solo un proyecto, sino un estilo de Iglesia que ya se vive y se construye desde la escucha mutua, el discernimiento comunitario y la corresponsabilidad pastoral.